Significado de la palabra limbo

Los significados de las palabras han sido elaborados de acuerdo con los intereses lúdicos de nuestros crucigramas. No tienen un carácter académico estricto.

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¿Qué es limbo?

Rel. En la doctrina tradicional católica, lugar adonde irían las almas de quienes mueren sin el bautismo antes de tener uso de razón. | Rel. limbo de los justos.

Tipo: Sustantivo común

Etimología

Proviene del latín "limbus", que significa "margen" o "orla". En el siglo XIII, el limbo se refería a la zona inmediata al borde de un río, un lago o un mar, donde los objetos o personas podrían quedar suspendidos o flotar. En el contexto eclesiástico, el limbo se convirtió en un concepto teológico para describir el estado de los muertos que no habían sido bautizados y, por lo tanto, no podían entrar en el paraíso o el infierno. Para estos seres, la vid y la salvación era suspensa o "limbo", ya que no les era posible alcanzar la redención. En el siglo XVII, la palabra "limbo" se extendió para describir una zona de indecisión o ambigüedad, como un estado intermedio entre la visión y la no-visión, o entre la realidad y la ilusión. En la actualidad, "limbo" se utiliza en muchos contextos, desde la música (el limbo de los músicos), deportes (el limbo de un equipo) hasta la filosofía (el limbo existencial). En resumen, la palabra "limbo" nace del latín "limbus", que significaba "margen" o "orla", y se ha evolucionado para describir conceptos como la indecisión, la ambigüedad, la suspensión o el estado en el que algo o alguien se encuentra entre dos extremos o estados.

Libros donde se menciona la palabra limbo

Los moradores del espejismo

Abraham Merritt

o pensando. No estaba muy convencido de los argumentos de Jim, por muy plausibles que fueran. Ni tampoco creía haber estado flotando en una especie de limbo extraespacial durante siglos. Ni que hubiera sido nunca ese antiguo Dwayanu. Había una tercera explicación, aunque no me gustaba ni una pizca más que

La amarga pasión de Cristo

Anna Katharina Emmerich

de su naturaleza humana, y abandonándose totalmente a la voluntad de su Padre. En ese momento, el abismo se abrió ante él y los primeros estadios del limbo se presentaron ante sus ojos. Vio a Adán y Eva, a los patriarcas y profetas, a los justos, a los padres de su madre y a Juan el Bautista, esperando su

Los sueños

Francisco de Quevedo

, aunque glorioso, sus iras, decía Pilatos: -Esto se merece quien quiso ser gobernador de judigüelos-; y Herodes: -Yo no puedo ir al cielo-, pues al limbo no se querrán fiar más de mí los innocentes con las nuevas que tienen de los otros que despaché; ello es fuerza de ir al infierno, que al fin es posad