Significado de la palabra asas

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¿Qué es asas?

Hacer comestible un alimento por la acción directa del fuego, o la del aire caldeado, a veces rociando aquel con grasa o con algún líquido. | Tostar, abrasar.

Tipo: Conjugación verbal

Etimología

Proviene del latín "ansae", que significa "manillas" o "postes", en todougar con "ringeo" o "rameo". En sentido figurado, asas se refiere a los brazos o alas de un ser o cosa. En el siglo XVI, durante la Edad Moderna, la palabra "asas" se utilizó para describir a las alitas o alas de los seres mitológicos y legendarios, como los ángeles o los demonios. En este sentido, el término se prolongó en el siglo XIX y XX, cuando se refirió a las alas de los seres sobrenaturales y fantásticos, como las criaturas mitológicas o los personajes de ficción. En la actualidad, la palabra "asas" se utiliza en español para describir las alas de los seres o máquinas que las poseen, cuando se trata de describir su forma o capacidad de vuelo. Por ejemplo: "El ángel tenía asas que le permitían volar"; o "La nave espacial tenía asas que facilitaban su descenso en el planeta". En resumen, la etimología de la palabra "asas" se remonta al latín "ansae", relacionada con la idea de "manillas" o "postes", que se refiere a los brazos o alas de un ser o cosa, y se ha desarrollado y evolucionado a lo largo de la historia para describir diferentes conceptos y contextos.

Libros donde se menciona la palabra asas

Los moradores del espejismo

Abraham Merritt

asta él? Permaneció escrutando el valle en silencio. Suspiró, y de nuevo fui consciente de la extraña cualidad de aquel frío. Me incliné y agarré las asas de mi mochila. Mis manos estaban entumecidas. —Bueno, sea lo que sea, ya lo veremos. Un temblor sacudió de nuevo el fondo del valle. De nuevo aparec

Los duendes de la camarilla

Benito Pérez Galdós

e ya estaba en el punto de licuación, y que anhelaba correr sobre los pábilos. A una señal de Domiciana, Ezequiel y Tomás cogieron la olla por sus dos asas y la llevaron al centro de la estancia, junto al arillo, rueda colgada horizontalmente. De la circunferencia de este artefacto pendían los pabilos de

Los robinsones suizos

Johann David Wyss

, padre —replicó Santiago, apeándose seguidamente del burro—. ¡Mira! Nos mostró un cinto que llevaba puesto. Era ancho, de piel amarilla y tenía unas asas donde colgar un par de pistolas y un cuchillo. —¡Mira —añadió— lo que he hecho para los perros! ¡Eh, «Turco»! ¡«Sultana»! Los perros acudieron brinc